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LA COQUETA, EL TAQUILLÓN Y EL MUEBLE BAR

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El Universo de Martina: LA COQUETA, EL TAQUILLÓN Y EL MUEBLE BAR

11/8/11

LA COQUETA, EL TAQUILLÓN Y EL MUEBLE BAR



Qué buen momento Almodóvar y qué buen momento para desempolvar ese estilo años setenta y ochenta, con algunos muebles heredados de otras décadas que no los salva ni el lavado de cara del vintage. Es para no perderse detalle de como llenaban las casas de cosas y más cosas que ahora nos hace daño hasta mirarlas. La entrada con las llaves colgadas de esa especie de cuadro, la gran lámpara del salón, las sillas con sus detalles dorados y ese mueble con vitrina y mueble bar.



Muebles de los que hemos perdido hasta el nombre. Ese mueble bar que presidía cualquier salón. Había hasta barras de bar que llenaban sin pudor casi el piso entero. ¿Tanto se bebía en aquella España?









El taquillón: mueble bajo, de poca capacidad y que se coloca en las entradas. Si no había un taquillón, no había casa. Este modelo se repetía en blanco y sobre todo en madera. Seguimos decorando los recibidores pero menos mal que hemos cambiado el nombre y el diseño.






Y aquí está la coqueta, imprescindible en el dormitorio, para sentarse, peinarse, maquillarse y dedicar a esto  todo el tiempo del mundo. ¿Alguna mujer de aquellos años la utilizó realmente para eso? Eso sí a juego con la cama, las mesillas y el armario ropero. El tiempo y las nuevas ideas han recuperado algunas de ellas.











Hay muchos más. Seguiremos buscando. Se aceptan ideas.

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4 comentarios:

A las 11 de agosto de 2011, 8:56 , Blogger Cristina ha dicho...

Jejejeje...gran escena y grandes recuerdos!!!...me encanta este post..

 
A las 11 de agosto de 2011, 22:33 , Anonymous Anónimo ha dicho...

En lo único que estoy de acuerdo con el post anterior es con lo de los muebles-bar, pero los taquillones castellanos tenían su encanto; los tocadores, apellidados vestidos, cuando se acom-pañaban de unas faldillas fruncidas, daban un toque romántico al dormitorio y eran muy prácti-cos a la hora de pintarte el rabillo del ojo o quitarte una espinilla.Y de los comedores antiguos, no digamos, el verlos me yraen tantos recuerdo... Daría parte de mi vida por volver a utilizarlos junto a las personas que ya se fueron como ellos.EDITH.

 
A las 12 de agosto de 2011, 8:36 , Anonymous la casa por la ventana ha dicho...

Es verdad que cualquier mueble u objeto, feo o bonito nos puede traer buenos recuerdos. El resto es cuestión de gustos. Muchas gracias por tu comentario.

 
A las 12 de agosto de 2011, 12:10 , Anonymous Anónimo ha dicho...

¡SÍ, por supuesto que es cuestión de gustos! pero no olvidemos, que es lo que se llevaba entonces.
Me casé en el 71 y vine a comprar los muebles a Madrid. Recorrí todas las mueblerías y más. MI librería vitrina, medía 3,10 y nos costó un ojo de la cara. Nos deshicimos de ella en el 98, cuando nos cambiamos de casa y puse todo nuevo.....que ahora también será antiguo. Pero me acuerdo con nostalgia y cariño de mis taquillones, la esfera del mundo que era una camarera o mueble bar, mi tresillo de terciopelo etc.Es más, desde que leí este post, he colocado de salvapantallas una fotografía con mis tres hijos pequeños, en el salón romántico que tenía....corrían los años 83.
Un saludo
Conchi

 

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